En Sudán, en las últimas dos semanas, nuestros equipos han atendido a 167 personas con heridas graves: lesiones profundas en el tórax y el abdomen, múltiples fracturas, traumatismos craneoencefálicos y heridas por metralla de drones.
Entre ellas, un niño de 9 años llegó con metralla en el ojo, extensas fracturas faciales y dos dedos amputados, tras un largo viaje en condiciones extremas. Fue derivado a Yamena para recibir atención especializada, aunque es probable que sufra una discapacidad a largo plazo.
Ataques con drones llevados a cabo por las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS) y las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) están impactando en zonas civiles e infraestructuras críticas, como escuelas, mercados, centros de salud y fuentes de agua en todo el país y muestran un preocupante desprecio por la vida de la población civil y por el derecho internacional humanitario.
La población civil debe ser siempre protegida. La atención sanitaria debe ser respetada.
#HablemosdeSudan