*Dr. Pedro Luis Sánchez: “Aguantar valió la pena; el país que soñamos ya viene en camino”*
San Carlos, Cojedes – El exalcalde del municipio Lima Blanco, Dr. Pedro Luis Sánchez, envió este viernes un mensaje claro, sentido y sin rodeos sobre lo que ha vivido Venezuela y lo que ha tenido que vivir su gente
Sánchez recordó que la lucha nunca fue por cargos ni beneficios personales, sino por lo básico, por lo que cualquier venezolano merece. “Lo que pedíamos era sencillo: un país donde el sueldo alcanzara, donde ir al hospital no fuera una lotería y donde nuestros muchachos pudieran estudiar y echar pa’lante. Nada más, pero tampoco menos”.
Con palabras francas, el exmandatario habló de los años duros, donde pensar distinto te pone en la mira. “Muchos fuimos señalados, perseguidos y mal puestos y otros hermanos encarcelados injustamente. Nos tocó aguantar la pela, callar muchas veces y seguir firmes. Pero nunca dejamos sola a nuestra gente. Aunque doliera, y corrimos riesgos seguimos ahí, porque el pueblo no se abandona”.
En su mensaje también habló de los millones de venezolanos, y de tantos cojedeños, que tuvieron que irse del país. “La gente no se fue porque quiso. Se fue porque aquí no encontraron oportunidades, se fueron padres, hijos, amigos, con el corazón arrugado, buscando afuera lo que aquí no encontraron. A ellos les debemos un país mejor”.
“Aguantamos porque sabíamos que Venezuela podía ser mejor, que Cojedes merecía más que promesas. Un país donde los servicios funcionen y donde uno no viva con el alma en vilo”, expresó.
“Hubo quienes se hicieron los sordos, quienes miraron pa’ otro lado y mientras el pueblo sufría prefirieron su comodidad. Hoy quieren aparecer como si nada, pero la gente se acuerda que cuando se necesitaron simplemente no aparecieron”
Para cerrar, el Dr. Pedro Luis Sánchez dejó un mensaje lleno de Fe pero con los pies en la tierra:”El país todavía no esta como lo soñamos, pero aguantar valió la pena. Porque la verdad siempre alcanza. El país que queremos tiene que servir para vivir tranquilos, para quedarse, para volver y para soñar bonito. Y ese país, ya viene en camino.
¡Somos la verdad de Cojedes!