Anoche vivimos la noche de la ilusión en San Pablo–Santa Justa, despidiendo a Sus Majestades los Reyes Magos en su regreso a casa.
Fue una jornada redonda, cargada de momentos memorables, ilusión compartida y regalos para todos.
Esta Cabalgata no sería viable sin el compromiso constante de las asociaciones que, año tras año, trabajan durante meses para que todo funcione con precisión y orden. Su esfuerzo marca la diferencia.
Gracias a los vecinos por respaldar el evento, llenando cada centímetro del recorrido y demostrando, una vez más, que cuando el barrio se implica, el resultado está garantizado.